Una mujer con un gran don para lo que se conoce como populismo, en ésta legislatura ha perdido todo el peso que había acaparado con el paso de los años. Resulta complicado verla en algún medio de comunicación siendo justiciera de la actuación municipal.Nardy Barrios era eso, la mujer que se recorría los barrios en busca de sus defectos, errores pero a día de hoy no se la ve por los barrios, más bien parece estar escondida en algún agujero lejos del foco mediático. Cierto es que alguna aparición esporádica ha tenido, sobre todo en los temas candentes como la regasificadora, pero de resto ha dejado de ser aquella mujer que ponía el grito en el cielo ante las injusticias.
Puede que estemos ante el ocaso de un animal político que tras crear su partido se ha instalado en la política municipal como un clavo a la madera, al menos ella no se ha ido a un lugar "mejor" a pesar del resultado electoral adverso, adverso por esperar más.
Solamente una oposición fuerte en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria puede parar los desmanes y atropellos que estamos sufriendo, una oposición coordinada pero con la defensa de sus ideas, una oposición que se escuche y se haga escuchar.
Los vecinos nos merecemos a los mejores opositores contra el actual gobierno, uno de los peores que se recuerdan en tan poco tiempo. ¿Dónde están los mejores opositores?


